Friday Night Lights: Every day counts. One night matters Febrero 19, 2007
Posted by vsancha in Artículos, Series.6 comments

Son muchas las series que se estrenan a principio de temporada y muy poco el tiempo disponible para verlas. Así que uno debe de priorizar a la hora de elegir que ver. Y en un principio te basas en el argumento, actores, antecedentes de los creadores, etc… para intentar acertar en lo que veo y no perder mucho tiempo, aunque no siempre sea así.
Friday Night Lights era de aquellas que no me llamaban la atención y fue de las que descarté en un principio. Pero tras algunas buena criticas y la recomendación de Edu me interese por ella y decidí echarle un ojo. Y la primera impresión de la serie, aunque con fallos, ha sido bastante buena.
Recordemos que la serie está basada en la película de mismo nombre, y también tras ver el piloto recuerda mucho a aquella película titulada “Un domingo cualquiera”. Los personajes en un primer instante pueden parecer excesivamente tópicos y remarcados, es decir, el quaterback estrella emparejado con la guapa animadora, el malo constantemente cabreado, racista pero de buen fondo, el negro rapero, etc… pero a medida que avanzan los capítulos van haciéndose más y más interesentes y dotando al conjunto de la serie de un mayor empaque dramático.

Porque hablemos claro, esta serie es para verla con el paquete de clinex al lado, menudo dramón cada una de las historias de los miembros del equipo es a cual más difícil y complicada. Desde el pobre quaterback suplente cuyo padre está destinado en Iraq y vive con su abuela enferma y que deberá de coger la responsabilidad del equipo tras el terrible suceso del primer capitulo, hasta la familia del entrenador del equipo en constante presión por los vecinos de un pueblo rural, cuya mayor y casi única forma de subsistencia es el fútbol.
Uno de los grandes aciertos de la serie es la forma en la que está rodada. Grabada en un tono semidocumental para dotar a la serie de un mayor realismo y con una cámara en constante movimiento, totalmente intencionada, para aumentar la implicación emocional del espectador con la serie y lo que ocurre en ella, creando grandes momentos como puede ser el final del episodio piloto, a lo que ayuda también el ritmo endiablado, trepidante, con escenas cortas e intensas que agilizan la narración de la serie.
No hace falta que te guste el fútbol americano para poder disfrutar de la serie, mis únicos contactos con este deporte son un par de superbowls en las que lo que más importaba no era la misma y la disfruto mucho.